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lunes, 23 de septiembre de 2019

7 puntos a considerar sobre el arte cristiano

El apogeo en los últimos años de términos como “Arte Profético”, “Arte del Reino”, “Arte Cristiano”, ha generado varias repercusiones en torno a la cultura de lo que se hace llamar Iglesia. Nunca antes habíamos visto que se le diera tanta relevancia a la pintura y las artes gráficas en cinco siglos de protestantismo. 
Por un lado esta tendencia es muy positiva, ya que las artes visuales nunca tuvieron un lugar importante en el mundo protestante siendo la principal razón de esto el sobre uso de la imagen por parte del catolicismo, que durante siglos se dedicó a cultivar y financiar obras de arte, no solo con un fin estético sino que también como una herramienta pedagógica y de control, sustentadas sobre el sentimiento de idolatría que se buscaba ejercer a través de las múltiples esculturas, retablos, y frescos en que se enmarcaba la liturgia.
Cuando estalla la Reforma Protestante, pareciera que la idolatría y la manipulación de masas por medio del arte ya había generado suficientes anticuerpos. Esto generó una distancia del movimiento protestante hacia las artes visuales. Esta es la razón por la que hay tan pocos pintores protestantes que se dediquen a mostrar de manera explícita su relación con lo divino por medio de su arte (en casi 5 siglos). Pero eso es otro tema.
Esta corriente iconoclasta me parece justa en cierta medida. No era bueno lo que se hacia con la pintura y la escultura. La manera horrible con que se pretendían controlar a los pueblos por medio de la religión, teniendo a las artes como arma de adoctrinamiento, era algo francamente horrible. Pero por otro lado el rechazo generó la carencia de movimientos pictóricos y escultóricos por parte del nuevo mover del espíritu que se estaba desatando en cada época y lugar desde el S. XVI. 
Hace pocos años que los conceptos que anteriormente menciono comenzaron a inundar algunas congregaciones. De a poco se comenzó a aceptar la idea de que de cierta manera alguien con ciertas habilidades artísticas podía pintar o dibujar algo esta siendo inspirado por Dios, de alguna manera, como quien predica o canta. 
Todo esto parece muy bien. Pero quisiera advertir algunos puntos que me llaman la atención en esta primera ola de arte en las congregaciones cristianas de este siglo:

  1. La relación arte-templo y arte-liturgia NO es indispensable. De alguna manera la gente se acostumbró a llamar arte profético o cristiano al resultado artístico de una persona pintando mientras la liturgia sucede. Pintar dentro de un lugar de reuniones no se hace que la acción sea más santa o más pura, y hay un error en pensar que el arte solo se debe desarrollar en este contexto, porque lo vuelve irremediablemente religioso, y lo priva de tener un impacto fuera de la congregación. Por otro lado se genera la noción de que el artista siempre tiene la instantaneidad necesaria para comenzar y terminar una obra durante el horario de culto, y esto no es así… hay obra que te puede llevar años realizar. Con esto no estoy diciendo que sea malo pintar en medio de una reunión, pero debemos saber y hacer saber de que no es la única instancia para hacerlo.
  2. Una vistazo a la Calle. Hay muchas maneras de hacer arte, y muchos temas que se pueden abordar. Dios no esta interesado solamente en la reunión del domingo, pero es necesario inquirir en lo que quiere que toque con arte. Esto esta muy vinculado al primer punto, ya que hay muchas formas de ser testigos de la voz del Padre a través de las disciplinas artísticas. Hay tantos temas que se pueden abordar, pero es necesario que los que se hacen llamar hijos De Dios le pongan atención a lo que su Padre esta hablando sobre aquello. Qué podemos decir desde el arte sobre las creación, la contaminación, la migración, los refugiados , el consumismo, la ansiedad, el maltrato, el acoso, etc. Cuando leemos lo que los profetas hablaban al pueblo, nos damos cuenta de que a Dios no le interesa solo lo que pasa en un lugar de reuniones. Por otro lado hay muchos lugares para exponer, tanto galerías, como espacios públicos, donde puede resonar algo que esta sonando en el Espíritu. Pero para esto hay que inquirir, gestionar, y trabajar bastante… no basta con un día a la semana. Algunos recibirán diseños para ministrar directamente a lo congregación, pero otros para ministrar en otros espacios… ¡atentos a eso!
  3. La saturación iconográfica. Por alguna razón el arte en las congregaciones esta saturado por los mismo elementos. Se repiten por cientos las águilas, los leones, las menorah, los shofares. Esta tendencia es mucho más compleja de lo que parece. Primero porque pareciera que el uso de estos símbolos fueran sinónimos de que lo que se esta haciendo es algo profético, y esto no es así. Esta saturación solo nos arriesga a caer en el mismo sentimiento de idolatría del que nos venimos limpiando por siglos. Por supuesto que estos elementos no son malos en si mismos, pero su sobre uso esta trayendo viejos vicios a relucir. Esto paso con la serpiente de bronce que Dios le pide a Moisés que haga para que al mirarla el pueblo fuera sanado de las mordeduras de las víboras. Al tiempo la transformaron en un ídolo que debió ser destruido.
  4. Carencia de oficio. Me parece bien que el interés artístico crezca, eso es muy positivo en varias formas. Lo complicado es cuando asumimos que porque alguien pinta una vez a la semana en el culto es un artista. Esto NO es así. Las diferentes disciplinas artísticas requieren una búsqueda rigurosa, tanto en la técnica, en las problemáticas que se abordan, en las formas, en investigación, en gestión, etc, etc. Quizás tu no eres artista de oficio, pero puedes expresarte artísticamente con confianza en lo que estas recibiendo (eso está muy bien). Mi consejo es que no reduzcas lo que estas haciendo solo a una obra… dale vueltas, resuelve de diferentes maneras, genera series, relacionalo con escrituras, con lo que vives, con el lugar donde vives… eso enriquecerá tu trabajo. 
  5. NO solo existe la pintura. Hay tantas manera de expresar de manera creativa y artística lo que estas recibiendo que es un error pensar solo en la pintura como una opción. Mucha gente se frustra en el intento de pintar, simplemente porque el resultado no era el que esperaban. El error esta en pensar en arte como sinónimo de pintura, y esto no es así. Puedes pintar y no estar haciendo arte, como puedes hacer arte sin necesidad de pintar. ¡Hay tantas opciones! El arte del Siglo XX nos regaló la magnífica posibilidad de poder hacer arte como nunca lo habíamos pensado, interviniendo objetos, usando la escritura, incorporando nuevos medios, tecnologías, performance, generando interacciones entre las personas, experimentando, involucrando ciencias, historia, sonidos, mezclando el arte con otras disciplinas, etc, etc. Este punto es una invitación a ver más allá de tus paradigmas de que es arte o no. Date una vuelta por algún museo de arte contemporáneo y verás que es mucho más amplio de lo que piensas.
  6. Cuidado con el sobredefinir. Muchas veces esta todo tan codificado que no deja espacios para que la obra quede abierta. Muchas veces me preguntan sobre que significa lo que hice… y la verdad es que siempre prefiero dejarlo abierto. Esa apertura permite que la obra este viva, que pueda mirarse una semana después o diez años después y signifique algo nuevo. Hay obras que las hago con un entendimiento inicial, pero al tiempo tengo otra comprensión, mucho más profunda de lo que hice. Pero esto no es posible cuando defino todo en la obra. Por ejemplo, cuando se le asignan significados cerrados a los colores, animales, formas, o a diferentes elemento. Eso es muy negativo, porque no permite que otra persona pueda oír lo que el Espíritu le quiere hablar a través de la imagen, sonido, poemas, etc, y solo condiciona la lectura a lo que solo uno entendió.
  7. Siempre hay algo nuevo. Quizás no sea nuevo técnicamente, ni estéticamente, pero puede contener algo que no se había dicho ni soltado sobre un lugar determinado, quizás de una manera muy evidente y todos lo puedan entender, o quizás en misterios, de difícil comprensión intelectual, pero de gran impacto en el espíritu de quien lo presencie. Esto requiere que inquiramos constantemente, para ser testigos genuinos y verdaderos de lo que nuestro arte esta mostrando. 
"Esperanza Arauco",
Tinta + Digital + Escritura en Décimas
2019
"Sin embargo, hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez; pero una sabiduría no de este siglo, ni de los gobernantes de este siglo, que van desapareciendo,
sino que hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta que, desde antes de los siglos, Dios predestinó para nuestra gloria; 
la sabiduría que ninguno de los gobernantes de este siglo ha entendido, porque si la hubieran entendido no habrían crucificado al Señor de gloria;
sino como está escrito: COSAS QUE OJO NO VIO, NI OIDO OYO, NI HAN ENTRADO AL CORAZON DEL HOMBRE, son LAS COSAS QUE DIOS HA PREPARADO PARA LOS QUE LE AMAN. Pero Dios nos las reveló por medio del Espíritu, porque el Espíritu todo lo escudriña, aun las profundidades de Dios.” 
1Corintios 2:6-10



martes, 11 de julio de 2017

Tres obstáculos a vencer

Mediocridad, Hibridez y Brecha con la Ciudad


Hemos tenido el privilegio de poder ver como en los últimos años, se ha generado un auge en la aceptación y en la práctica de disciplinas artísticas en la liturgia evangélica. Ya no solo vemos interpretación de canciones, sino que también esta presente lo escénico, danza, pintura, y un esfuerzo importante en el diseño de interiores, incorporando una estética más contemporánea. Esto sin duda es bueno como un inicio, sobre todo en el poder iniciar una fisura en los ladrillos de una cultura que por siglos se ha cultivado como iconoclasta, y que en las últimas décadas se ha acercado a las artes de manera extremadamente amateur o ha tenido un acercamiento extremadamente híbrido espiritualmente, ambos vicios desencadenando una brecha con la sociedad importante, que debemos apuntar a superar. 

En cuanto a lo amateur, es el término que decidido usar para 
Supramar.
Una de las obras expuestas en
"No esta Muerta" en la
ciudad de Constitución, Chile.
hablar de la mediocridad en el ejercicio de las disciplinas artísticas. Y con mediocridad no me refiero solo a la carencia de recursos técnicos en la ejecución de una obra (visual, sonora, arquitectónica, literaria, escénica, etc, etc), sino que también me refiero a la falta de compromiso de vida con aquello que sabes que debes desarrollar con muchísimo más esmero que un pasatiempo. Por esto, como mediocridad debemos entender que también se manifiesta por la escasez de tiempo invertido en las funciones artísticas sea tanto en la ejecución, investigación y/o ejecución de las obras y temáticas a abordar.
Pienso que es un problema que se resuelve cuando asumes que Dios te llamo y te dio un propósito, que a través de alguna disciplina artística puedes/debes desarrollar. Cuando asumes esa condición dejas de ver el arte como un hobby de domingo y comienzas a desarrollarlo, invirtiendo tiempo, recursos y fuerzas en poder plasmar lo que estás recibiendo (esto no necesariamente involucra entrar a la universidad). Es una consecuencia natural, que cuando te haces consciente de la voz que te inspira ya no puedes dormir tranquilo hasta hacer lo que hay que hacer. La mediocridad se vence con una convicción activa, no solo teórica, que rompa el estancamiento de en todas sus esferas para poner en movimiento aquello que la creación y esta generación clama a gritos. Esto por supuesto, no corre solo para el ejercicio de las artes.

En el caso de la hibridez, creo que es un problema que se da tanto en los que tuvieron acercamientos artístico seculares previamente de conocer a Cristo, como en los que “conociéndolo" al querer desarrollar algo llamativo buscan estrategias o “maneras” contenidas en cualquier corriente para potenciar lo que están recibiendo hacer. Ante esto, creo que lo mejor es pesar las intenciones del corazón frente a Cristo, y que pueda ser separado lo precioso de lo vil. La sensibilidad a la voz del Padre es imprescindible a la hora de realizar proyectos de arte. Es muy fácil incorporar o rechazar estrategias/técnicas/disciplinas, solo por el prejuicio ante estos, sin discernir en el Espíritu que hay detrás. De esta manera, cualquier técnica, estética, disciplina, concepto, etc, me es lícito ocupar como artista/profeta, pero no todos me convienen, porque no todos edifican fielmente el testimonio de la voz de Cristo como debe ser manifestado. Creo que este tema es profundamente importante de escudriñar en una sincera y profunda relación con el Espíritu Santo, y jamás dejarlo a la ligera, como si es que las decisiones técnico-estéticas fueran someras. Si algo en la obra que pretendes hacer, distorsiona o desenfoca el mensaje importante, creo que es más valioso estar dispuesto a dar un giro, que quedarme con una máscara estética “exitosa”, pero carente de la sustancia testimonial original. Por último, en ese punto, es necesario mencionar que la hibridez esta destinada a la infertilidad (es por esto que uso este término y no otro), y por lo tanto no necesariamente el riesgo de volverse híbrido está solo en lo que consideramos secular/ideológico, sino que también en lo que consideramos religioso, espiritual, sagrado, ya que me puedo volver híbrido dentro de lo que considero "santo", solo por fiarme de la estructura religiosa. Este es un tema para inquirir a conciencia, buscando ir por sobre lo que hemos entendido hasta hoy por mezcla, sino que entendiendo esto inmersos en la mente de Cristo.    

Resolviendo lo mencionado en los párrafos anteriores, creo que es imperante que se comience a mirar la ciudad, la nación, la sociedad. Aunque sin duda hay un arte que servirá para ministrar a la propia Iglesia, hay otro que debe emerger desde esta para fluir como un río y regar las naciones. Las artes tienen el potencial de manifestar una conciencia que modela las culturas a la imagen de quien las inspiró, pero insisto en la necesidad de vencer la mediocridad y la hibridez previamente, para que la impronta con que se mira la ciudad no este previamente viciada. De esta manera, los llamados Hijos de Dios, no deben estar desconectados de su contexto histórico ni de la contingencia social que los rodea. Sin duda a Dios le importan las ciudades, las naciones, la gente, y es imperante que su voz pueda impactar de manera inteligible o de manera abstracto-espiritual todo lo que nos rodea. 
Es por esto que pienso que no se debe apuntar solamente a ocupar auditorios de reunión (“templos”) o casas de cristianos con arte profético, sino que también se deben generar movimientos que apunten a llenar con una manifestación multiforme de la conciencia de Cristo todo lugar, generando una inmersión (bautismo) de las naciones, ciudades, comunidades, etnias, barrios, etc, etc. Esto no es labor de solo una persona, porque no se debe dar por caudillismo, sino que por la manifestación de un cuerpo mucho mayor al de solo un individuo. 

Registro inauguración "No esta Muerta" en la Corporación
Cultural de la ciudad de Constitución, Mayo de 2017.
Hemos tenido la oportunidad de poder tomar lo que hemos recibido del Padre y llevarlo a través de las artes plásticas a lugares como Lota, Constitución, Villa San Luis II (en Maipú), sin un discurso religioso, sino como una propuesta a la ciudad, tanto de la lectura de su pasado, como de su presente y futuro, mediante un lenguaje simbólico que conecte el entendimiento de la ciudad con la conciencia de la voz del Padre, y por esto estoy convencido de que debemos impregnar las ciudades de lo que en el cielo está sonando. Pero el detalle de esas experiencias las dejaremos para el siguiente post. 

Quisiera concluir saludando y agradeciendo a todos los lectores de este blog, tanto en América como Europa, y en lugares que nunca pensé que se leería con frecuencia, como Rusia, China, Francia, la India....  Gracias por cada una de esas más de 20mil visitas.

Espero sus comentarios, preguntas, acotaciones, ideas, proyectos o simplemente saludos al correo arte.davar@gmail.com 

Abrazos! 

Israel Torres Barra


Próximos temas a tratar: Imagen y Semejanza, Arte; Reforma y Contrarreforma

https://www.facebook.com/somosculturaconty/videos/vb.1477744352525612/1724616484505063/?type=2&theater



domingo, 8 de febrero de 2015

El Dilema de la Realidad


Las artes en si mismas, no tienen la responsabilidad de manifestar una realidad verdadera. Puedes representar a través de tus obras variadas temáticas, y no necesariamente pretender que estas se lean o interpreten como manifestación de lo real. La mayoría asumirá que es una reflexión, un pensamiento, una alegoría, un manifiesto, etc., etc. El asunto es que cuando hablamos de Arte Profético, estamos hablando de dar fiel testimonio de quién es JesuCristo (Apoc 19:10), y por lo tanto de quién es la esencia y sustancia de la Realidad (Col 1:15-17). Hacer Arte Profético está ligado a entender mi posición de Fe como artista, con respecto a aquello que estoy atestiguando, que es el Cielo mismo, en la imagen de Cristo. Ser artista Cristiano, es estar consciente de que camino entre dos dimensiones, la visible y la invisible, y que al vivir Cristo en mi, estoy facultado naturalmente para unir el cielo y la tierra en todas mis acciones, lo cual incluye mis actividades artísticas.
Esta imagen de Escher refleja de cierta forma
 lo fácil que es  engañar la percepción 
visual de lo que suponemos que es real.
 La Realidad no es comprendidad en su complejidad 
multidimensional.
La realidad en si misma es mucho más compleja de lo que habitualmente somos capaces de percibir. Hemos sido educados y entrenados en vivir conforme a lo que vemos, y a creer en lo que podemos percibir con nuestros sentidos corporales. Esta ignorancia del ámbito espiritual nos ha llevado a concebir la realidad de una manera incompleta, ya que esta no solo está conformada por el ámbito visible. Dado esto, es común que nuestra manera de generar representaciones artísticas sea demasiada plana, ya que no estamos al tanto que La Realidad en si, no es bidimensional ni tridimensional, es multidimensional. Esto quizás requiera hacer representaciones cada vez más complejas, que incorporen lo visual, plástico, sonoro, literario, escénico, olfativo, arquitectónico, paisajístico, etc., etc. todo esto con el fin de hacer una imagen multidimensional, más completa y más fidedigna a lo que está en el Espíritu. Esto generará que se establezcan equipos de trabajo artístico, que funcionen como compañías proféticas, que se empeñen en manifestar de la manera más completa y dinámica posible, lo que el Espíritu está mostrando para un lugar y tiempo específico.
Todo esto requiere de una ascensión en nuestra manera de percibir a Cristo, y en su posterior representación artística. Una ascensión que nos lleve a despegarnos de nuestras formas acostumbradas, y nos eleve en el Renuevo continúo que está en su voz, y ser perfeccionados en el testimonio de la imagen de lo eterno. 

viernes, 12 de septiembre de 2014

El arte y la formación de la cultura



Escribo estas líneas estando en un aeropuerto, lugar en el que confluyen gentes de diversas culturas, unas más distantes entre si, que otras que parecen ser más símiles, pero de todas formas cada cual con sus costumbres, idiomas, modismos lingüísticos, vestimentas, rasgos físicos, y formas de concebir la realidad. Tanto en común en lo anatómico, como el hecho de que todos, habiendo excepciones por supuesto, tenemos manos, pies, rostros,  órganos vitales, sangre, piel, etc. Pero tan diferentes a la vez, en color, estatura, fisionomía, etc. Y cuanto más diferentes en comportamiento. Miro a mi alrededor, y veo manifestaciones artísticas por doquier. Todos están expresando de manera conceptual quienes son, y lo que pretenden dar a conocer de ellos, como quieren que los vean. Alguien diseñó sus ropas, y ellos decidieron que estas los identificarían como personas. Alguien tuvo que pensar estos pasillos, sus tiendas, y que debían transmitir. Hay un concepto detrás de cada cosa que vemos, hay una idea, una cosmovisión, una creencia, una fe. Todo lo que vemos, es una expresión visible de lo invisible que se gestó en nuestras convicciones individuales y colectivas.
Las ideas son espirituales. Se plantan, se riegan, y crecen desde lo invisible. Cuando tú decides algo, estas dando a luz el fruto de tus ideas, desde lo más trascendental para cada uno, hasta lo más insignificante, como decidir si botar un papel en el suelo o en el recipiente de la basura. Detrás de cada acción hay un conjunto de ideas que desencadenan en el fruto de tus actos. Las ideas a la vez son parte de corrientes espirituales, que modelan el pensamiento, y por lo tanto la conducta de las personas. Si vemos al hombre en la figura de un árbol, sus acciones y decisiones, serían el fruto, por el cual lo identifican,  y por el cual descubren su esencia (sabor, calidad, madurez, estado, etc.). Ahora, dentro de esta figura, las ideologías y los pensamientos, provienen de corrientes espirituales de agua, que riegan ser humano, el cual se deja alimentar por lo que estas corrientes contienen. La tierra en la que esta plantada el árbol es el contexto territorial, social e histórico, en que el árbol absorbe de las aguas. Todos estos factores forman parte del cultivo, dando a luz una cultura.
Jacques-Louis David, 1784. Oleo. 330 cm × 425 cm, París.
El arte contiene ideas, pensamientos, conceptos, corrientes espirituales. Este tiene la habilidad de regar con una idea, y hacer que su identidad se active con las aguas que le entrega. Las artes contribuyen con corrientes espirituales de aguas, que pueden regar a la gente de una comunidad, de un hogar, o simplemente a un individuo. Es por esto que el arte en la historia de la humanidad, muchas veces ha ido más adelante que los movimientos sociales. Muchas ideologías, o formas de percibir la realidad nacieron de movimientos literarios, de movimientos visuales, del teatro, la música, el diseño, etc. Un caso de esto es el famoso cuadro de Jaques Luis David, “El juramento de los Horacios”, de 1785, activa de cierta forma, en el espíritu de la época, todo lo que desatará en 1789 en la Revolución Francesa. Este cuadro de gran formato, regó y despertó a los que bebieron de su imagen, y a la vez se llenaron con las ideas y pensamientos propios de la corriente revolucionaria. Las artes tienen el poder de activar, despertar, y regar con sus corrientes, llegando a generar cambios culturales profundos en la sociedad. Todo tiene una idea detrás, por lo tanto todo pertenece a una corriente. Este cuadro fue considerado en su momento como en apoyo al rey, pero su autor no pensaba eso, en su espíritu estaba la revolución que cinco años después detonaría, y transformaría a esta obra en un ícono revolucionario. En tu interior hay corrientes que se pueden desatar con tu arte,  trabajo, palabras. Corrientes de reformas, de sanidad, de transformación, de vida, que deberían formar la cultura de la sociedad en la que HOY vivimos.
Mis preguntas para quién lee este blog son las siguientes:
 ¿QUÉ AGUAS DESATAREMOS CON NUESTRAS ARTES HOY?  ¿A QUÉ CORRIENTES NOS UNIREMOS PARA REGAR LAS NACIONES? ¿CUÁL ES LA CORRIENTE QUE ESTÁ SALIENDO DEL TRONO DE DIOS PARA ESTE TIEMPO? ¿CUÁL SERA NUESTRA CONTRIBUCIÓN A LOS CAMBIOS CULTURALES QUE NUESTRA SOCIEDAD NOS EXIGE?

Más información en escueladavar@pdsp.cl

martes, 11 de febrero de 2014

Los Cultivos del Arte

Las artes son una de las manifestaciones más importantes que tiene una cultura, ya que muestra a través de sus diversos recursos, el pensamiento, el imaginario y el espíritu que un determinado segmento de gente posee. El papel de las artes es muy importante, ya que no solo manifiesta una cultura, sino que también cumple un rol cultural formativo, a través del contenido formal y espiritual que los artistas despliegan a través de su obra.
Toda obra artística es un fruto. Quien come de este fruto esta siendo nutrido por la sustancia espiritual que dio a luz este fruto, el cual proviene de un árbol específico. Así como al comer de una manzana o de un racimo de uvas, tengo acceso a sus semillas, y estas las puedo plantar y cultivar en la tierra para tener manzanos y vides que produzcan frutos, de la misma forma, al comer de una obra de arte, sea sonora, visual o de cualquier tipo, yo estoy recibiendo la sustancia espiritual que el artista depositó en su obra, pero también recibo sus semillas, las cuales pueden ser plantadas en lo más profundo de mi ser, haciendo que las tierras de mi alma comiencen a producir los frutos que esta semilla contiene. 
En toda esta figura, los artistas son como ramas, que llevan frutos, pero sus frutos dependen del árbol espiritual al cual están unidos, el cual nutre el espíritu, alma y cuerpo del artista, quién manifestará los frutos del árbol en sus obras. 
La personas, al devorar las manifestaciones artísticas, están a su vez, dejándose cultivar. No hay cultivo que no produzca una cultura, por lo tanto al dejarme cultivar por los frutos de un artista, en realidad estoy permitiendo que este modele mis parámetros culturales, hasta hacerme producir los mismos frutos que él puso en mi. Esto no es menor, porque los frutos de una persona son sus actos, su conducta, sus palabras, sus decisiones, su personalidad, sus relaciones, etc. 

Vean como las artes escénicas, a través de las teleseries, han modelado los parámetros culturales de nuestra sociedad. Estas manifiestan vicios sociales, como las infidelidades, las difunciones familiares, los problemas con la drogadicción, etc., pero no solo manifiestan estos problemas, sino que a la vez siembran diariamente las semillas de estos en los campos del alma de la gente, modificando sutilmente su conducta y pensamientos, a los parámetros que "simpáticamente" les presentan.

Si eres espectador, te recomiendo no comer de cualquier fruto, sea de un músico, pintor, actor, etc.
Si eres artista te recomiendo que no te unas a cualquier árbol, ningún árbol que produzca muerte te será provechoso, hará que tus frutos sean amargos, y sus semillas no llevarán gozo.