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martes, 11 de julio de 2017

Tres obstáculos a vencer

Mediocridad, Hibridez y Brecha con la Ciudad


Hemos tenido el privilegio de poder ver como en los últimos años, se ha generado un auge en la aceptación y en la práctica de disciplinas artísticas en la liturgia evangélica. Ya no solo vemos interpretación de canciones, sino que también esta presente lo escénico, danza, pintura, y un esfuerzo importante en el diseño de interiores, incorporando una estética más contemporánea. Esto sin duda es bueno como un inicio, sobre todo en el poder iniciar una fisura en los ladrillos de una cultura que por siglos se ha cultivado como iconoclasta, y que en las últimas décadas se ha acercado a las artes de manera extremadamente amateur o ha tenido un acercamiento extremadamente híbrido espiritualmente, ambos vicios desencadenando una brecha con la sociedad importante, que debemos apuntar a superar. 

En cuanto a lo amateur, es el término que decidido usar para 
Supramar.
Una de las obras expuestas en
"No esta Muerta" en la
ciudad de Constitución, Chile.
hablar de la mediocridad en el ejercicio de las disciplinas artísticas. Y con mediocridad no me refiero solo a la carencia de recursos técnicos en la ejecución de una obra (visual, sonora, arquitectónica, literaria, escénica, etc, etc), sino que también me refiero a la falta de compromiso de vida con aquello que sabes que debes desarrollar con muchísimo más esmero que un pasatiempo. Por esto, como mediocridad debemos entender que también se manifiesta por la escasez de tiempo invertido en las funciones artísticas sea tanto en la ejecución, investigación y/o ejecución de las obras y temáticas a abordar.
Pienso que es un problema que se resuelve cuando asumes que Dios te llamo y te dio un propósito, que a través de alguna disciplina artística puedes/debes desarrollar. Cuando asumes esa condición dejas de ver el arte como un hobby de domingo y comienzas a desarrollarlo, invirtiendo tiempo, recursos y fuerzas en poder plasmar lo que estás recibiendo (esto no necesariamente involucra entrar a la universidad). Es una consecuencia natural, que cuando te haces consciente de la voz que te inspira ya no puedes dormir tranquilo hasta hacer lo que hay que hacer. La mediocridad se vence con una convicción activa, no solo teórica, que rompa el estancamiento de en todas sus esferas para poner en movimiento aquello que la creación y esta generación clama a gritos. Esto por supuesto, no corre solo para el ejercicio de las artes.

En el caso de la hibridez, creo que es un problema que se da tanto en los que tuvieron acercamientos artístico seculares previamente de conocer a Cristo, como en los que “conociéndolo" al querer desarrollar algo llamativo buscan estrategias o “maneras” contenidas en cualquier corriente para potenciar lo que están recibiendo hacer. Ante esto, creo que lo mejor es pesar las intenciones del corazón frente a Cristo, y que pueda ser separado lo precioso de lo vil. La sensibilidad a la voz del Padre es imprescindible a la hora de realizar proyectos de arte. Es muy fácil incorporar o rechazar estrategias/técnicas/disciplinas, solo por el prejuicio ante estos, sin discernir en el Espíritu que hay detrás. De esta manera, cualquier técnica, estética, disciplina, concepto, etc, me es lícito ocupar como artista/profeta, pero no todos me convienen, porque no todos edifican fielmente el testimonio de la voz de Cristo como debe ser manifestado. Creo que este tema es profundamente importante de escudriñar en una sincera y profunda relación con el Espíritu Santo, y jamás dejarlo a la ligera, como si es que las decisiones técnico-estéticas fueran someras. Si algo en la obra que pretendes hacer, distorsiona o desenfoca el mensaje importante, creo que es más valioso estar dispuesto a dar un giro, que quedarme con una máscara estética “exitosa”, pero carente de la sustancia testimonial original. Por último, en ese punto, es necesario mencionar que la hibridez esta destinada a la infertilidad (es por esto que uso este término y no otro), y por lo tanto no necesariamente el riesgo de volverse híbrido está solo en lo que consideramos secular/ideológico, sino que también en lo que consideramos religioso, espiritual, sagrado, ya que me puedo volver híbrido dentro de lo que considero "santo", solo por fiarme de la estructura religiosa. Este es un tema para inquirir a conciencia, buscando ir por sobre lo que hemos entendido hasta hoy por mezcla, sino que entendiendo esto inmersos en la mente de Cristo.    

Resolviendo lo mencionado en los párrafos anteriores, creo que es imperante que se comience a mirar la ciudad, la nación, la sociedad. Aunque sin duda hay un arte que servirá para ministrar a la propia Iglesia, hay otro que debe emerger desde esta para fluir como un río y regar las naciones. Las artes tienen el potencial de manifestar una conciencia que modela las culturas a la imagen de quien las inspiró, pero insisto en la necesidad de vencer la mediocridad y la hibridez previamente, para que la impronta con que se mira la ciudad no este previamente viciada. De esta manera, los llamados Hijos de Dios, no deben estar desconectados de su contexto histórico ni de la contingencia social que los rodea. Sin duda a Dios le importan las ciudades, las naciones, la gente, y es imperante que su voz pueda impactar de manera inteligible o de manera abstracto-espiritual todo lo que nos rodea. 
Es por esto que pienso que no se debe apuntar solamente a ocupar auditorios de reunión (“templos”) o casas de cristianos con arte profético, sino que también se deben generar movimientos que apunten a llenar con una manifestación multiforme de la conciencia de Cristo todo lugar, generando una inmersión (bautismo) de las naciones, ciudades, comunidades, etnias, barrios, etc, etc. Esto no es labor de solo una persona, porque no se debe dar por caudillismo, sino que por la manifestación de un cuerpo mucho mayor al de solo un individuo. 

Registro inauguración "No esta Muerta" en la Corporación
Cultural de la ciudad de Constitución, Mayo de 2017.
Hemos tenido la oportunidad de poder tomar lo que hemos recibido del Padre y llevarlo a través de las artes plásticas a lugares como Lota, Constitución, Villa San Luis II (en Maipú), sin un discurso religioso, sino como una propuesta a la ciudad, tanto de la lectura de su pasado, como de su presente y futuro, mediante un lenguaje simbólico que conecte el entendimiento de la ciudad con la conciencia de la voz del Padre, y por esto estoy convencido de que debemos impregnar las ciudades de lo que en el cielo está sonando. Pero el detalle de esas experiencias las dejaremos para el siguiente post. 

Quisiera concluir saludando y agradeciendo a todos los lectores de este blog, tanto en América como Europa, y en lugares que nunca pensé que se leería con frecuencia, como Rusia, China, Francia, la India....  Gracias por cada una de esas más de 20mil visitas.

Espero sus comentarios, preguntas, acotaciones, ideas, proyectos o simplemente saludos al correo arte.davar@gmail.com 

Abrazos! 

Israel Torres Barra


Próximos temas a tratar: Imagen y Semejanza, Arte; Reforma y Contrarreforma

https://www.facebook.com/somosculturaconty/videos/vb.1477744352525612/1724616484505063/?type=2&theater



lunes, 30 de marzo de 2015

Más que un carpintero: Un Tektón

Desde hace un tiempo que me he preguntado porque Jesús fue carpintero. Estaba haciendo un mesa de madera en mi casa, y trataba de visualizarlo en sus labores de juventud. Resulta que él podría haber nacido en una familia de fariseos, juristas, pescadores, mercaderes, pastores, etc, etc. sin embargo no fue así. Y aunque a todos nos han enseñado que Jesús fue carpintero, en realidad Jesús era mucho más que esto; él era un Tektón. Esta es la palabra que se usa en la biblia para referirse al oficio de Jesús.
Un Tektón era una persona hábil en el arte de construir, sea en madera, piedra o metal. Esta palabra se usa para denominar la labor de un escultor, herrero, carpintero, artesano, albañil o de un arquitecto. Definitivamente entender la complejidad de un Tektón hace que nos desenmarquemos de la imagen que tenemos de Jesús haciendo mesas o sillas (las que quizás hizo), y ampliemos nuestra mirada de quién era él. Es interesante que él fuera un Tektón, porque definitivamente esto es una manifestación de uno de sus atributos más preciosos, el ser Creativo. La creatividad del cielo se puede manifestar solo en aquellos que pueden ver al Padre, y a través de lo que hacen manifestar la personalidad y voluntad de este, esto es lo marca la personalidad de Cristo en todo lo que hacia, lo cual no deja afuera a su labor de Tektón. El oficio de Jesús hasta los treinta años fue el de crear diseños con sus manos sobre algún material. Esta es una habilidad que los hijos tienen, ya que estos pueden entender el corazón del Padre.

Se supone que cada hijo de Dios tiene a Jesucristo viviendo dentro de él, y que somos transformados a su personalidad como consecuencia de esto. Si Cristo, el Tektón, el creador y  primero de toda creación, está dentro de ti, entonces tu tienes la habilidad para crear y recrear todo lo que está en el corazón del Padre. No hay mayor arte que el ser fiel manifestador del testimonio de Cristo. Todo hijo de Dios es un artista en potencia, esto es porque tenemos la capacidad dada por el Padre para ser artífices de sus obras con todo lo que somos y hacemos. Esto no significa que todos podemos pintar o esculpir, ya que el arte es mucho más que esto, no está atado a lo pictórico o escultórico, pero esto lo hablaré en detalle la próxima semana en una nueva entra sobre el “Concepto ampliado de las Artes”.
Yo oró para que se activen las herramientas que están en la creatividad de tu espíritu, para construir  y ser artífice de ideas, pensamientos, lenguajes, sistemas, soluciones, sonidos, objetos, y todo lo que el Padre ha puesto en ti.


Si sigues este blog, este entrenamiento te puede interesar.
Más información en escueladavar@pdsp.cl

jueves, 25 de diciembre de 2014

El arte y la Reforma


Hace unos días mi esposa me pregunto cómo veía yo la vinculación entre el arte y la Reforma de hoy, y creo importante que comencemos a entender de manera más profunda el rol de las artes en los cambios fundamentales de nuestros días y de los venideros.

Entendiendo la Reforma

Los primeros indicios de la Reforma, impulsada por hombres como John Wycliffe, Girolamo de Savonarola, Jan Hus, y Martin Lutero, tuvieron una incidencia social muy grande, que desbordaba lo eclesiástico, al punto de tocar de manera directa muchas áreas de la sociedad. Es un error ver la Reforma como un hecho meramente eclesiástico, y mucho más errante seria verlo como un acontecimiento religioso. La Reforma es esencialmente un hecho espiritual, y luego cultural y social, que no se detiene nunca, sino que está en un continuo avance, en la profundidad de lo eterno. Si la primera Reforma protestante se hubiera quedado en los templos, simplemente no habría sido una reforma significativa ni trascendente. Todos los quiebres liderados por los ya nombrados reformadores, tuvieron una fuerte incidencia en las artes, con cierta predominancia en alguna disciplina especifica. Wycliffe influyo fuertemente en la literatura inglesa, Lutero en la música y en la literatura y lingüística germana, y Savoranola con sus fuertes mensajes remeció las bellas artes de la renacentista Florencia. La Reforma y el arte se mueven juntos y en armonía, y debe ser por la potencia que tienen las artes para formar la cultura de las ciudades. Cada vez que las artes se dejaron llevar  por el espíritu de la Reforma el resultado fue un quiebre cultural rotundo, que remeció a las sociedades y  las obligo a cambiar.

Lo que mata la  acción del arte en la Reforma

La influencia de las artes como agente reformador se vio anulada por un fuerte pensamiento doctrinal; el dualismo. El pensar que en la vida del ser humano existen las cosas elevadas y espirituales en contraposición de las naturales y terrenales, llevó a la Iglesia reformada a menospreciar a las disciplinas artísticas, dándoles un rotulo tajante y mortal, al denominarlas, junto a otras actividades, como terrenal, natural, sin ninguna importancia espiritual. Ese pensamiento anuló la posibilidad de que existieran importantes movimientos pictóricos ni escultóricos de Reforma, lo cual fue aprovechado por la Contrarreforma y por el Humanismo, los que levantaron grandes baluartes culturales, ideológicos y filosóficos, ocupando a las artes como anclajes sociales.


La Reforma de hoy debe tomar las artes como un arma,  conscientes del poder que está en estas, para impactar la sociedad, y de esta forma poner en crisis sus cimientos corruptos. Es un error pensar que el Arte Profético es solo para la Iglesia, o para hermosear templos. ¿Acaso los profetas no tenían un mensaje social, político, económico y cultural atingente a su tiempo? A pesar de que el mensaje es esencialmente espiritual, no puede ni debe ser emitido como una propuesta meramente religiosa, eso dejémoselo a los Tedeum. Hay consignas de Reforma que deben ser hechas artísticamente para que se que anuncien en los aires, son palabras del cielo que están esperando que un profeta-artista las pregone. Solo de esta forma el arte profético comienza a hallar un sentido trascendente, y toma con propósito su hermoso rol dentro de la Reforma.

 Te llamo a ver y oír, a elevar tu corazón, y a traer un mensaje reformador, que se desenmarque de la estructura religiosa, y que hable lo que el cielo está hablando fuera de los edificios de reunión. Este 2015 es un año para que el Arte de la Reforma se eleve, y anuncie con voz de mando sobre muchas gentes, llamándolos a ser y hacer, con ese llamado que solo el arte puede producir.


viernes, 12 de septiembre de 2014

El arte y la formación de la cultura



Escribo estas líneas estando en un aeropuerto, lugar en el que confluyen gentes de diversas culturas, unas más distantes entre si, que otras que parecen ser más símiles, pero de todas formas cada cual con sus costumbres, idiomas, modismos lingüísticos, vestimentas, rasgos físicos, y formas de concebir la realidad. Tanto en común en lo anatómico, como el hecho de que todos, habiendo excepciones por supuesto, tenemos manos, pies, rostros,  órganos vitales, sangre, piel, etc. Pero tan diferentes a la vez, en color, estatura, fisionomía, etc. Y cuanto más diferentes en comportamiento. Miro a mi alrededor, y veo manifestaciones artísticas por doquier. Todos están expresando de manera conceptual quienes son, y lo que pretenden dar a conocer de ellos, como quieren que los vean. Alguien diseñó sus ropas, y ellos decidieron que estas los identificarían como personas. Alguien tuvo que pensar estos pasillos, sus tiendas, y que debían transmitir. Hay un concepto detrás de cada cosa que vemos, hay una idea, una cosmovisión, una creencia, una fe. Todo lo que vemos, es una expresión visible de lo invisible que se gestó en nuestras convicciones individuales y colectivas.
Las ideas son espirituales. Se plantan, se riegan, y crecen desde lo invisible. Cuando tú decides algo, estas dando a luz el fruto de tus ideas, desde lo más trascendental para cada uno, hasta lo más insignificante, como decidir si botar un papel en el suelo o en el recipiente de la basura. Detrás de cada acción hay un conjunto de ideas que desencadenan en el fruto de tus actos. Las ideas a la vez son parte de corrientes espirituales, que modelan el pensamiento, y por lo tanto la conducta de las personas. Si vemos al hombre en la figura de un árbol, sus acciones y decisiones, serían el fruto, por el cual lo identifican,  y por el cual descubren su esencia (sabor, calidad, madurez, estado, etc.). Ahora, dentro de esta figura, las ideologías y los pensamientos, provienen de corrientes espirituales de agua, que riegan ser humano, el cual se deja alimentar por lo que estas corrientes contienen. La tierra en la que esta plantada el árbol es el contexto territorial, social e histórico, en que el árbol absorbe de las aguas. Todos estos factores forman parte del cultivo, dando a luz una cultura.
Jacques-Louis David, 1784. Oleo. 330 cm × 425 cm, París.
El arte contiene ideas, pensamientos, conceptos, corrientes espirituales. Este tiene la habilidad de regar con una idea, y hacer que su identidad se active con las aguas que le entrega. Las artes contribuyen con corrientes espirituales de aguas, que pueden regar a la gente de una comunidad, de un hogar, o simplemente a un individuo. Es por esto que el arte en la historia de la humanidad, muchas veces ha ido más adelante que los movimientos sociales. Muchas ideologías, o formas de percibir la realidad nacieron de movimientos literarios, de movimientos visuales, del teatro, la música, el diseño, etc. Un caso de esto es el famoso cuadro de Jaques Luis David, “El juramento de los Horacios”, de 1785, activa de cierta forma, en el espíritu de la época, todo lo que desatará en 1789 en la Revolución Francesa. Este cuadro de gran formato, regó y despertó a los que bebieron de su imagen, y a la vez se llenaron con las ideas y pensamientos propios de la corriente revolucionaria. Las artes tienen el poder de activar, despertar, y regar con sus corrientes, llegando a generar cambios culturales profundos en la sociedad. Todo tiene una idea detrás, por lo tanto todo pertenece a una corriente. Este cuadro fue considerado en su momento como en apoyo al rey, pero su autor no pensaba eso, en su espíritu estaba la revolución que cinco años después detonaría, y transformaría a esta obra en un ícono revolucionario. En tu interior hay corrientes que se pueden desatar con tu arte,  trabajo, palabras. Corrientes de reformas, de sanidad, de transformación, de vida, que deberían formar la cultura de la sociedad en la que HOY vivimos.
Mis preguntas para quién lee este blog son las siguientes:
 ¿QUÉ AGUAS DESATAREMOS CON NUESTRAS ARTES HOY?  ¿A QUÉ CORRIENTES NOS UNIREMOS PARA REGAR LAS NACIONES? ¿CUÁL ES LA CORRIENTE QUE ESTÁ SALIENDO DEL TRONO DE DIOS PARA ESTE TIEMPO? ¿CUÁL SERA NUESTRA CONTRIBUCIÓN A LOS CAMBIOS CULTURALES QUE NUESTRA SOCIEDAD NOS EXIGE?

Más información en escueladavar@pdsp.cl

martes, 11 de febrero de 2014

Los Cultivos del Arte

Las artes son una de las manifestaciones más importantes que tiene una cultura, ya que muestra a través de sus diversos recursos, el pensamiento, el imaginario y el espíritu que un determinado segmento de gente posee. El papel de las artes es muy importante, ya que no solo manifiesta una cultura, sino que también cumple un rol cultural formativo, a través del contenido formal y espiritual que los artistas despliegan a través de su obra.
Toda obra artística es un fruto. Quien come de este fruto esta siendo nutrido por la sustancia espiritual que dio a luz este fruto, el cual proviene de un árbol específico. Así como al comer de una manzana o de un racimo de uvas, tengo acceso a sus semillas, y estas las puedo plantar y cultivar en la tierra para tener manzanos y vides que produzcan frutos, de la misma forma, al comer de una obra de arte, sea sonora, visual o de cualquier tipo, yo estoy recibiendo la sustancia espiritual que el artista depositó en su obra, pero también recibo sus semillas, las cuales pueden ser plantadas en lo más profundo de mi ser, haciendo que las tierras de mi alma comiencen a producir los frutos que esta semilla contiene. 
En toda esta figura, los artistas son como ramas, que llevan frutos, pero sus frutos dependen del árbol espiritual al cual están unidos, el cual nutre el espíritu, alma y cuerpo del artista, quién manifestará los frutos del árbol en sus obras. 
La personas, al devorar las manifestaciones artísticas, están a su vez, dejándose cultivar. No hay cultivo que no produzca una cultura, por lo tanto al dejarme cultivar por los frutos de un artista, en realidad estoy permitiendo que este modele mis parámetros culturales, hasta hacerme producir los mismos frutos que él puso en mi. Esto no es menor, porque los frutos de una persona son sus actos, su conducta, sus palabras, sus decisiones, su personalidad, sus relaciones, etc. 

Vean como las artes escénicas, a través de las teleseries, han modelado los parámetros culturales de nuestra sociedad. Estas manifiestan vicios sociales, como las infidelidades, las difunciones familiares, los problemas con la drogadicción, etc., pero no solo manifiestan estos problemas, sino que a la vez siembran diariamente las semillas de estos en los campos del alma de la gente, modificando sutilmente su conducta y pensamientos, a los parámetros que "simpáticamente" les presentan.

Si eres espectador, te recomiendo no comer de cualquier fruto, sea de un músico, pintor, actor, etc.
Si eres artista te recomiendo que no te unas a cualquier árbol, ningún árbol que produzca muerte te será provechoso, hará que tus frutos sean amargos, y sus semillas no llevarán gozo.  

jueves, 23 de mayo de 2013

El arte del Espíritu (3/3)

En los artículos anteriores, he escrito sobre como el artista plasma sus necesidades visuales (retinianas, físicas) y almáticas (ideológicas, intelectuales y sentimentales) en su obra de arte. Teniendo la influencia del cuerpo y del alma ya más o menos hablados, es correcto hablar de como lo espiritual se manifiesta en la obra de un artista.
Los tres elementos (del espíritu, alma y cuerpo) están presentes en toda obra de arte, pero en distinta proporción. Hay artistas que ponen mucho énfasis en lo visual (experiencia retiniana) como en el Op art, otros proyectan lo que hay contenido en su alma, y otros dan énfasis a lo que viene desde su espíritu. Siempre están estas tres áreas en la obra, aunque en algunas  sea difícil distinguirlas claramente.
El ser humano es un ser ESPIRITUAL, que posee un alma y un cuerpo. Su cuerpo es el que le permite concretarse físicamente, mientras que su alma es una especie de interfaz o bisagra, que une lo espiritual con lo natural. Todo lo que un individuo hace esta condicionado por lo que hay en su espíritu. Lo que hay en el espíritu del hombre se proyecta en lo que este hace, tanto con su cuerpo como con su alma. La obra de arte esta afectada completamente de lo que hay contenido en el ser espiritual del hombre. Es así como el artista, sea cual sea su disciplina, "crea" su obra a partir de lo su alma ha recibido desde lo espiritual en él. Todo lo que el artista contiene o decide contener en lo espiritual, se manifestará en su alma y en cuerpo, y por consiguiente en su obra. 
Por ejemplo, la música punk, espiritualmente está llena de rebelión. Bajo el espíritu de la rebelión se concibe un ritmo, una melodía, una armonía y una letra determinada. Aunque el "espectador" para simplemente concordar ideológicamente con la letra de cierta canción, en realidad no solo esta concordando, si no que a la vez esta decidiendo ser impartido por toda la rebelión que la canción en si misma contiene, dado a que esta fue creada desde este espíritu.
En las artes visuales pasa exactamente lo mismo. La obra, sea cual sea su tipo, es creada desde una influencia espiritual, la cual es determinada por la condición espiritual de su autor. Aunque no en todas las obras predomina una manifestación y/o representación espiritual, siempre estará presente de una u otra forma lo que hay en el espíritu del artista. Esto es muy relevante, dado a que el espectador abre su ser, espíritu, alma y cuerpo ante la obra, dejándose influenciar por los colores, las formas, los sonidos, los olores,     y todos los estímulos que la obra transmita. Esto hace que sobre el artista caiga la responsabilidad de autocuestionar la fuente espiritual desde la cual esta creando, y si es que esa es la fuente desde la cual quiere que el espectador de su obra beba.
Un emblemático ejemplo es el famoso cuadro titulado "El Grito" (1893), del noruego Edvard Munch.(1863-1944). Para que una obra logre hacer un eco significativo en el espectador, esta debe estar hecha de manera genuina, sin querer imitar nada que el autor no contenga en sí mismo. Es así como esta obra ha marcado la historia de la visualidad, porque es un icono de la desesperación del hombre. Munch, en 1982, escribe lo siguiente en su diario: 
Edvard Munch1893
Óleotemple y pastel sobre cartón • Expresionismo
91 cm × 74cm
Galería Nacional de Oslo, Bandera de Noruega Noruega
“Paseaba por un sendero con dos amigos – el sol se puso – de repente el cielo se tiñó de rojo sangre, me detuve y me apoyé en una valla muerto de cansancio – sangre y lenguas de fuego acechaban sobre el azul oscuro del fiordo y de la ciudad – mis amigos continuaron y yo me quedé quieto, temblando de ansiedad, sentí un grito infinito que atravesaba la naturaleza.”

Munch, hasta ese momento llevaba una tormentosa vida, marcada por tragedias, el describe de esta forma su existencia: “La enfermedad, la locura y la muerte fueron los ángeles que rodearon mi cuna y me siguieron durante toda mi vida”. Dime si a caso esta obra no fue escrita desde el espíritu de la "Desesperanza", de la "Tristeza" y el "Sufrimiento". Esta obra fue pintada a partir de un alma espiritualmente encarcelada en el "Dolor" y la "Desesperación", y

precisamente eso es lo que esta transmitiendo a un espectador que se abre ante esta pintura. 
El alma finalmente es quién traduce lo que esta pasando en el espíritu del artista, y lo lleva a imágenes, formas, colores, sonidos, narraciones, poemas, etc, etc. 

El artista logra transmitir lo que espiritualmente lo gobierna, sea bueno o malo, beneficioso o dañino para el espectador, por esto, el artista debe saber desde que posición espiritual esta creando, y a su vez el espectador debería discernirlo, y en base a su discernimiento decidir abrirse o cerrarse a admirar, contemplar y dejarse impartir por la obra.