Translate

Mostrando entradas con la etiqueta Arte cristiano. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Arte cristiano. Mostrar todas las entradas

martes, 30 de enero de 2018

¡Cuidado con los nombres!

El dilema del estilo

Nombrar, pareciera ser una habilidad intrínseca en el ser humano. Nos orienta, nos define frente a la otredad, nos separa del diferente y nos une al similar. Al nombrar no solo identificamos, también modelamos, otorgamos propiedades (existentes o no) al sujeto que recibe el nombre. De cierta manera al nombrar estamos llamando a ser, a quien recibe el nombre, y de esta manera configuramos, y reconfiguramos nuestro mundo y nos vinculamos con él. Es tan importante nombrar, que es una de las primera funciones del hombre en el huerto del Edén. Desde ese momento el hombre busca nombrarlo todo, dar su definición de cada aspecto y elemento que lo rodea, sin excepción. 

Cuando estamos frente a una obra de arte, también entramos en el mismo juego de nombrar. Miramos y decimos “Esto es surrealista, hiperrealista, cubista, expresionista, etc etc.” o quizás oímos una pieza sonora y decimos “Esto es Rock, Indie, Pop, Techno, Reggeaton, Bachata, Jazz, Folk, etc, etc”. Pareciera que buscáramos una definición de lo vemos y escuchamos, el punto de anclaje con el cual familiarizar el fenómeno visual o sonoro, o por lo menos definir que no es.
Pienso que hay un problema cuando nos definimos bajo los nombres de un estilo, porque finalmente para ser fiel a esa definición, tendremos que poner a la obra en función del nombre y de la estética que ese nombre propone. Cuando digo que soy un cantante de X estilo, asumo que la estética de mi sonido, de mis letras, arreglos, etc., están definidos por ese nombre. Lo mismo si digo que mi arte es “Neo Barroco Latinoamericano”, porque tendré que hacer que cada aspecto estético, conceptual y técnico de la obra, sea coherente con la definición que adopte. Cuando asumo un nombre para lo que hago, me veo en la obligación de responder ante eso.

Los nombres y el esteticismo como problema


Cada nombre en el arte esta asociado a una estética (visual, sonora, literaria, teatral, cinematográfica, etc.). Esta estética está también relacionada a una técnica y al como ésta se ejecuta. 
No por ocupar un recurso técnico que se utiliza en cierto estilo, yo pertenezco al estilo. 
No por ocupar un efecto Overdrive en mi guitarra necesariamente lo que hago es Rock. Ni por ocupar la geometría en cuadro lo que hago es Cubismo.

El problema está en que en nuestra necesidad de inserción y de definición, buscamos encapsular lo que vemos y oímos. 

Esto es puede ser un gran problema. ¿Por qué lo que recibo hacer de parte de Dios, tengo que nombrarlo como los demás suelen nombrar? 
Y el problema no es por el nombre como fonema, sino porque al asumirlo como propio altero el resultado de lo que hago. 

Entonces es sabio no casarse con los nombres. Porque van a querer definirte, si o si, tanto por lo que haces como por la manera en que lo haces. Sin embargo, en ocasiones es inevitable que otros te quieran definir, déjalos (si no te molesta), siempre tratarán de hacerte calzar con algo, pero no dejes que ese nombre te modele, no dejes que el estilo que ese nombre representa te atrape. 

Te das cuenta que estas inmerso en ese nombre cuando ya te hiciste parte de la familia del estilo, te vistes, hablas, compones, como todos bajo ese nombre. Tampoco tienes la flexibilidad de hacer lo que debes que hacer, sin amoldarlo bajo esa definición. La estética es la evidencia.

Por esos esteticismos adquiridos, hay maneras de hacer que aún no contemplamos si quiera como una posibilidad. Esas “manías” estéticas que no nos dejan ser genuinos, que no nos permiten apreciar el desgarrador sonido de un clamor genuino en una canción, o los trazos viscerales de una intercesión en una tela o en una danza. 

¿De donde sacaste que la alegría o el llanto son siempre afinados? ¿Quien te enseño que las nubes son siempre como algodones y que las flores siempre están alegres, de colores? 

Esteticismos, las manías en el hacer, que nos obligan a maquetear lo genuino para que se parezca a lo que otro definió. 
¿Y que pasa si La Voz te lleva a hacer algo disonante? ¿Te atreverás a serle infiel con los sonidos del mercado? ¿Te dejarás seducir por las tendencias reinantes?

Con todo lo dicho, por ningún motivo afirmo que todo lo que se hace este mal. Solo quiero recordarte que hay un nombre por sobre todo nombre que se nombra. Ese nombre sonando en nosotros es el testimonio de la familia real a la que pertenecemos. 


Si todo es por Él y para Él, dejemos que su nombre nos reúna, que su nombre nos modele. NO importa el nombre que otros nos pongan, el que no conoce la voz no sabrá cual es el nombre correcto. Si somos como el viento, será muy difícil que nos definan con éxito, lo importante es que nosotros conozcamos la voz y el nombre que nos sopla, que nos vincula, que nos da la forma para el momento y el lugar.

martes, 11 de julio de 2017

Tres obstáculos a vencer

Mediocridad, Hibridez y Brecha con la Ciudad


Hemos tenido el privilegio de poder ver como en los últimos años, se ha generado un auge en la aceptación y en la práctica de disciplinas artísticas en la liturgia evangélica. Ya no solo vemos interpretación de canciones, sino que también esta presente lo escénico, danza, pintura, y un esfuerzo importante en el diseño de interiores, incorporando una estética más contemporánea. Esto sin duda es bueno como un inicio, sobre todo en el poder iniciar una fisura en los ladrillos de una cultura que por siglos se ha cultivado como iconoclasta, y que en las últimas décadas se ha acercado a las artes de manera extremadamente amateur o ha tenido un acercamiento extremadamente híbrido espiritualmente, ambos vicios desencadenando una brecha con la sociedad importante, que debemos apuntar a superar. 

En cuanto a lo amateur, es el término que decidido usar para 
Supramar.
Una de las obras expuestas en
"No esta Muerta" en la
ciudad de Constitución, Chile.
hablar de la mediocridad en el ejercicio de las disciplinas artísticas. Y con mediocridad no me refiero solo a la carencia de recursos técnicos en la ejecución de una obra (visual, sonora, arquitectónica, literaria, escénica, etc, etc), sino que también me refiero a la falta de compromiso de vida con aquello que sabes que debes desarrollar con muchísimo más esmero que un pasatiempo. Por esto, como mediocridad debemos entender que también se manifiesta por la escasez de tiempo invertido en las funciones artísticas sea tanto en la ejecución, investigación y/o ejecución de las obras y temáticas a abordar.
Pienso que es un problema que se resuelve cuando asumes que Dios te llamo y te dio un propósito, que a través de alguna disciplina artística puedes/debes desarrollar. Cuando asumes esa condición dejas de ver el arte como un hobby de domingo y comienzas a desarrollarlo, invirtiendo tiempo, recursos y fuerzas en poder plasmar lo que estás recibiendo (esto no necesariamente involucra entrar a la universidad). Es una consecuencia natural, que cuando te haces consciente de la voz que te inspira ya no puedes dormir tranquilo hasta hacer lo que hay que hacer. La mediocridad se vence con una convicción activa, no solo teórica, que rompa el estancamiento de en todas sus esferas para poner en movimiento aquello que la creación y esta generación clama a gritos. Esto por supuesto, no corre solo para el ejercicio de las artes.

En el caso de la hibridez, creo que es un problema que se da tanto en los que tuvieron acercamientos artístico seculares previamente de conocer a Cristo, como en los que “conociéndolo" al querer desarrollar algo llamativo buscan estrategias o “maneras” contenidas en cualquier corriente para potenciar lo que están recibiendo hacer. Ante esto, creo que lo mejor es pesar las intenciones del corazón frente a Cristo, y que pueda ser separado lo precioso de lo vil. La sensibilidad a la voz del Padre es imprescindible a la hora de realizar proyectos de arte. Es muy fácil incorporar o rechazar estrategias/técnicas/disciplinas, solo por el prejuicio ante estos, sin discernir en el Espíritu que hay detrás. De esta manera, cualquier técnica, estética, disciplina, concepto, etc, me es lícito ocupar como artista/profeta, pero no todos me convienen, porque no todos edifican fielmente el testimonio de la voz de Cristo como debe ser manifestado. Creo que este tema es profundamente importante de escudriñar en una sincera y profunda relación con el Espíritu Santo, y jamás dejarlo a la ligera, como si es que las decisiones técnico-estéticas fueran someras. Si algo en la obra que pretendes hacer, distorsiona o desenfoca el mensaje importante, creo que es más valioso estar dispuesto a dar un giro, que quedarme con una máscara estética “exitosa”, pero carente de la sustancia testimonial original. Por último, en ese punto, es necesario mencionar que la hibridez esta destinada a la infertilidad (es por esto que uso este término y no otro), y por lo tanto no necesariamente el riesgo de volverse híbrido está solo en lo que consideramos secular/ideológico, sino que también en lo que consideramos religioso, espiritual, sagrado, ya que me puedo volver híbrido dentro de lo que considero "santo", solo por fiarme de la estructura religiosa. Este es un tema para inquirir a conciencia, buscando ir por sobre lo que hemos entendido hasta hoy por mezcla, sino que entendiendo esto inmersos en la mente de Cristo.    

Resolviendo lo mencionado en los párrafos anteriores, creo que es imperante que se comience a mirar la ciudad, la nación, la sociedad. Aunque sin duda hay un arte que servirá para ministrar a la propia Iglesia, hay otro que debe emerger desde esta para fluir como un río y regar las naciones. Las artes tienen el potencial de manifestar una conciencia que modela las culturas a la imagen de quien las inspiró, pero insisto en la necesidad de vencer la mediocridad y la hibridez previamente, para que la impronta con que se mira la ciudad no este previamente viciada. De esta manera, los llamados Hijos de Dios, no deben estar desconectados de su contexto histórico ni de la contingencia social que los rodea. Sin duda a Dios le importan las ciudades, las naciones, la gente, y es imperante que su voz pueda impactar de manera inteligible o de manera abstracto-espiritual todo lo que nos rodea. 
Es por esto que pienso que no se debe apuntar solamente a ocupar auditorios de reunión (“templos”) o casas de cristianos con arte profético, sino que también se deben generar movimientos que apunten a llenar con una manifestación multiforme de la conciencia de Cristo todo lugar, generando una inmersión (bautismo) de las naciones, ciudades, comunidades, etnias, barrios, etc, etc. Esto no es labor de solo una persona, porque no se debe dar por caudillismo, sino que por la manifestación de un cuerpo mucho mayor al de solo un individuo. 

Registro inauguración "No esta Muerta" en la Corporación
Cultural de la ciudad de Constitución, Mayo de 2017.
Hemos tenido la oportunidad de poder tomar lo que hemos recibido del Padre y llevarlo a través de las artes plásticas a lugares como Lota, Constitución, Villa San Luis II (en Maipú), sin un discurso religioso, sino como una propuesta a la ciudad, tanto de la lectura de su pasado, como de su presente y futuro, mediante un lenguaje simbólico que conecte el entendimiento de la ciudad con la conciencia de la voz del Padre, y por esto estoy convencido de que debemos impregnar las ciudades de lo que en el cielo está sonando. Pero el detalle de esas experiencias las dejaremos para el siguiente post. 

Quisiera concluir saludando y agradeciendo a todos los lectores de este blog, tanto en América como Europa, y en lugares que nunca pensé que se leería con frecuencia, como Rusia, China, Francia, la India....  Gracias por cada una de esas más de 20mil visitas.

Espero sus comentarios, preguntas, acotaciones, ideas, proyectos o simplemente saludos al correo arte.davar@gmail.com 

Abrazos! 

Israel Torres Barra


Próximos temas a tratar: Imagen y Semejanza, Arte; Reforma y Contrarreforma

https://www.facebook.com/somosculturaconty/videos/vb.1477744352525612/1724616484505063/?type=2&theater



lunes, 30 de marzo de 2015

Más que un carpintero: Un Tektón

Desde hace un tiempo que me he preguntado porque Jesús fue carpintero. Estaba haciendo un mesa de madera en mi casa, y trataba de visualizarlo en sus labores de juventud. Resulta que él podría haber nacido en una familia de fariseos, juristas, pescadores, mercaderes, pastores, etc, etc. sin embargo no fue así. Y aunque a todos nos han enseñado que Jesús fue carpintero, en realidad Jesús era mucho más que esto; él era un Tektón. Esta es la palabra que se usa en la biblia para referirse al oficio de Jesús.
Un Tektón era una persona hábil en el arte de construir, sea en madera, piedra o metal. Esta palabra se usa para denominar la labor de un escultor, herrero, carpintero, artesano, albañil o de un arquitecto. Definitivamente entender la complejidad de un Tektón hace que nos desenmarquemos de la imagen que tenemos de Jesús haciendo mesas o sillas (las que quizás hizo), y ampliemos nuestra mirada de quién era él. Es interesante que él fuera un Tektón, porque definitivamente esto es una manifestación de uno de sus atributos más preciosos, el ser Creativo. La creatividad del cielo se puede manifestar solo en aquellos que pueden ver al Padre, y a través de lo que hacen manifestar la personalidad y voluntad de este, esto es lo marca la personalidad de Cristo en todo lo que hacia, lo cual no deja afuera a su labor de Tektón. El oficio de Jesús hasta los treinta años fue el de crear diseños con sus manos sobre algún material. Esta es una habilidad que los hijos tienen, ya que estos pueden entender el corazón del Padre.

Se supone que cada hijo de Dios tiene a Jesucristo viviendo dentro de él, y que somos transformados a su personalidad como consecuencia de esto. Si Cristo, el Tektón, el creador y  primero de toda creación, está dentro de ti, entonces tu tienes la habilidad para crear y recrear todo lo que está en el corazón del Padre. No hay mayor arte que el ser fiel manifestador del testimonio de Cristo. Todo hijo de Dios es un artista en potencia, esto es porque tenemos la capacidad dada por el Padre para ser artífices de sus obras con todo lo que somos y hacemos. Esto no significa que todos podemos pintar o esculpir, ya que el arte es mucho más que esto, no está atado a lo pictórico o escultórico, pero esto lo hablaré en detalle la próxima semana en una nueva entra sobre el “Concepto ampliado de las Artes”.
Yo oró para que se activen las herramientas que están en la creatividad de tu espíritu, para construir  y ser artífice de ideas, pensamientos, lenguajes, sistemas, soluciones, sonidos, objetos, y todo lo que el Padre ha puesto en ti.


Si sigues este blog, este entrenamiento te puede interesar.
Más información en escueladavar@pdsp.cl

domingo, 8 de febrero de 2015

El Dilema de la Realidad


Las artes en si mismas, no tienen la responsabilidad de manifestar una realidad verdadera. Puedes representar a través de tus obras variadas temáticas, y no necesariamente pretender que estas se lean o interpreten como manifestación de lo real. La mayoría asumirá que es una reflexión, un pensamiento, una alegoría, un manifiesto, etc., etc. El asunto es que cuando hablamos de Arte Profético, estamos hablando de dar fiel testimonio de quién es JesuCristo (Apoc 19:10), y por lo tanto de quién es la esencia y sustancia de la Realidad (Col 1:15-17). Hacer Arte Profético está ligado a entender mi posición de Fe como artista, con respecto a aquello que estoy atestiguando, que es el Cielo mismo, en la imagen de Cristo. Ser artista Cristiano, es estar consciente de que camino entre dos dimensiones, la visible y la invisible, y que al vivir Cristo en mi, estoy facultado naturalmente para unir el cielo y la tierra en todas mis acciones, lo cual incluye mis actividades artísticas.
Esta imagen de Escher refleja de cierta forma
 lo fácil que es  engañar la percepción 
visual de lo que suponemos que es real.
 La Realidad no es comprendidad en su complejidad 
multidimensional.
La realidad en si misma es mucho más compleja de lo que habitualmente somos capaces de percibir. Hemos sido educados y entrenados en vivir conforme a lo que vemos, y a creer en lo que podemos percibir con nuestros sentidos corporales. Esta ignorancia del ámbito espiritual nos ha llevado a concebir la realidad de una manera incompleta, ya que esta no solo está conformada por el ámbito visible. Dado esto, es común que nuestra manera de generar representaciones artísticas sea demasiada plana, ya que no estamos al tanto que La Realidad en si, no es bidimensional ni tridimensional, es multidimensional. Esto quizás requiera hacer representaciones cada vez más complejas, que incorporen lo visual, plástico, sonoro, literario, escénico, olfativo, arquitectónico, paisajístico, etc., etc. todo esto con el fin de hacer una imagen multidimensional, más completa y más fidedigna a lo que está en el Espíritu. Esto generará que se establezcan equipos de trabajo artístico, que funcionen como compañías proféticas, que se empeñen en manifestar de la manera más completa y dinámica posible, lo que el Espíritu está mostrando para un lugar y tiempo específico.
Todo esto requiere de una ascensión en nuestra manera de percibir a Cristo, y en su posterior representación artística. Una ascensión que nos lleve a despegarnos de nuestras formas acostumbradas, y nos eleve en el Renuevo continúo que está en su voz, y ser perfeccionados en el testimonio de la imagen de lo eterno. 

jueves, 25 de diciembre de 2014

El arte y la Reforma


Hace unos días mi esposa me pregunto cómo veía yo la vinculación entre el arte y la Reforma de hoy, y creo importante que comencemos a entender de manera más profunda el rol de las artes en los cambios fundamentales de nuestros días y de los venideros.

Entendiendo la Reforma

Los primeros indicios de la Reforma, impulsada por hombres como John Wycliffe, Girolamo de Savonarola, Jan Hus, y Martin Lutero, tuvieron una incidencia social muy grande, que desbordaba lo eclesiástico, al punto de tocar de manera directa muchas áreas de la sociedad. Es un error ver la Reforma como un hecho meramente eclesiástico, y mucho más errante seria verlo como un acontecimiento religioso. La Reforma es esencialmente un hecho espiritual, y luego cultural y social, que no se detiene nunca, sino que está en un continuo avance, en la profundidad de lo eterno. Si la primera Reforma protestante se hubiera quedado en los templos, simplemente no habría sido una reforma significativa ni trascendente. Todos los quiebres liderados por los ya nombrados reformadores, tuvieron una fuerte incidencia en las artes, con cierta predominancia en alguna disciplina especifica. Wycliffe influyo fuertemente en la literatura inglesa, Lutero en la música y en la literatura y lingüística germana, y Savoranola con sus fuertes mensajes remeció las bellas artes de la renacentista Florencia. La Reforma y el arte se mueven juntos y en armonía, y debe ser por la potencia que tienen las artes para formar la cultura de las ciudades. Cada vez que las artes se dejaron llevar  por el espíritu de la Reforma el resultado fue un quiebre cultural rotundo, que remeció a las sociedades y  las obligo a cambiar.

Lo que mata la  acción del arte en la Reforma

La influencia de las artes como agente reformador se vio anulada por un fuerte pensamiento doctrinal; el dualismo. El pensar que en la vida del ser humano existen las cosas elevadas y espirituales en contraposición de las naturales y terrenales, llevó a la Iglesia reformada a menospreciar a las disciplinas artísticas, dándoles un rotulo tajante y mortal, al denominarlas, junto a otras actividades, como terrenal, natural, sin ninguna importancia espiritual. Ese pensamiento anuló la posibilidad de que existieran importantes movimientos pictóricos ni escultóricos de Reforma, lo cual fue aprovechado por la Contrarreforma y por el Humanismo, los que levantaron grandes baluartes culturales, ideológicos y filosóficos, ocupando a las artes como anclajes sociales.


La Reforma de hoy debe tomar las artes como un arma,  conscientes del poder que está en estas, para impactar la sociedad, y de esta forma poner en crisis sus cimientos corruptos. Es un error pensar que el Arte Profético es solo para la Iglesia, o para hermosear templos. ¿Acaso los profetas no tenían un mensaje social, político, económico y cultural atingente a su tiempo? A pesar de que el mensaje es esencialmente espiritual, no puede ni debe ser emitido como una propuesta meramente religiosa, eso dejémoselo a los Tedeum. Hay consignas de Reforma que deben ser hechas artísticamente para que se que anuncien en los aires, son palabras del cielo que están esperando que un profeta-artista las pregone. Solo de esta forma el arte profético comienza a hallar un sentido trascendente, y toma con propósito su hermoso rol dentro de la Reforma.

 Te llamo a ver y oír, a elevar tu corazón, y a traer un mensaje reformador, que se desenmarque de la estructura religiosa, y que hable lo que el cielo está hablando fuera de los edificios de reunión. Este 2015 es un año para que el Arte de la Reforma se eleve, y anuncie con voz de mando sobre muchas gentes, llamándolos a ser y hacer, con ese llamado que solo el arte puede producir.


viernes, 12 de septiembre de 2014

El arte y la formación de la cultura



Escribo estas líneas estando en un aeropuerto, lugar en el que confluyen gentes de diversas culturas, unas más distantes entre si, que otras que parecen ser más símiles, pero de todas formas cada cual con sus costumbres, idiomas, modismos lingüísticos, vestimentas, rasgos físicos, y formas de concebir la realidad. Tanto en común en lo anatómico, como el hecho de que todos, habiendo excepciones por supuesto, tenemos manos, pies, rostros,  órganos vitales, sangre, piel, etc. Pero tan diferentes a la vez, en color, estatura, fisionomía, etc. Y cuanto más diferentes en comportamiento. Miro a mi alrededor, y veo manifestaciones artísticas por doquier. Todos están expresando de manera conceptual quienes son, y lo que pretenden dar a conocer de ellos, como quieren que los vean. Alguien diseñó sus ropas, y ellos decidieron que estas los identificarían como personas. Alguien tuvo que pensar estos pasillos, sus tiendas, y que debían transmitir. Hay un concepto detrás de cada cosa que vemos, hay una idea, una cosmovisión, una creencia, una fe. Todo lo que vemos, es una expresión visible de lo invisible que se gestó en nuestras convicciones individuales y colectivas.
Las ideas son espirituales. Se plantan, se riegan, y crecen desde lo invisible. Cuando tú decides algo, estas dando a luz el fruto de tus ideas, desde lo más trascendental para cada uno, hasta lo más insignificante, como decidir si botar un papel en el suelo o en el recipiente de la basura. Detrás de cada acción hay un conjunto de ideas que desencadenan en el fruto de tus actos. Las ideas a la vez son parte de corrientes espirituales, que modelan el pensamiento, y por lo tanto la conducta de las personas. Si vemos al hombre en la figura de un árbol, sus acciones y decisiones, serían el fruto, por el cual lo identifican,  y por el cual descubren su esencia (sabor, calidad, madurez, estado, etc.). Ahora, dentro de esta figura, las ideologías y los pensamientos, provienen de corrientes espirituales de agua, que riegan ser humano, el cual se deja alimentar por lo que estas corrientes contienen. La tierra en la que esta plantada el árbol es el contexto territorial, social e histórico, en que el árbol absorbe de las aguas. Todos estos factores forman parte del cultivo, dando a luz una cultura.
Jacques-Louis David, 1784. Oleo. 330 cm × 425 cm, París.
El arte contiene ideas, pensamientos, conceptos, corrientes espirituales. Este tiene la habilidad de regar con una idea, y hacer que su identidad se active con las aguas que le entrega. Las artes contribuyen con corrientes espirituales de aguas, que pueden regar a la gente de una comunidad, de un hogar, o simplemente a un individuo. Es por esto que el arte en la historia de la humanidad, muchas veces ha ido más adelante que los movimientos sociales. Muchas ideologías, o formas de percibir la realidad nacieron de movimientos literarios, de movimientos visuales, del teatro, la música, el diseño, etc. Un caso de esto es el famoso cuadro de Jaques Luis David, “El juramento de los Horacios”, de 1785, activa de cierta forma, en el espíritu de la época, todo lo que desatará en 1789 en la Revolución Francesa. Este cuadro de gran formato, regó y despertó a los que bebieron de su imagen, y a la vez se llenaron con las ideas y pensamientos propios de la corriente revolucionaria. Las artes tienen el poder de activar, despertar, y regar con sus corrientes, llegando a generar cambios culturales profundos en la sociedad. Todo tiene una idea detrás, por lo tanto todo pertenece a una corriente. Este cuadro fue considerado en su momento como en apoyo al rey, pero su autor no pensaba eso, en su espíritu estaba la revolución que cinco años después detonaría, y transformaría a esta obra en un ícono revolucionario. En tu interior hay corrientes que se pueden desatar con tu arte,  trabajo, palabras. Corrientes de reformas, de sanidad, de transformación, de vida, que deberían formar la cultura de la sociedad en la que HOY vivimos.
Mis preguntas para quién lee este blog son las siguientes:
 ¿QUÉ AGUAS DESATAREMOS CON NUESTRAS ARTES HOY?  ¿A QUÉ CORRIENTES NOS UNIREMOS PARA REGAR LAS NACIONES? ¿CUÁL ES LA CORRIENTE QUE ESTÁ SALIENDO DEL TRONO DE DIOS PARA ESTE TIEMPO? ¿CUÁL SERA NUESTRA CONTRIBUCIÓN A LOS CAMBIOS CULTURALES QUE NUESTRA SOCIEDAD NOS EXIGE?

Más información en escueladavar@pdsp.cl

lunes, 31 de marzo de 2014

Uniendo dos dimensiones

Muchas veces pensamos que la realidad es esencialmente aquello que podemos ver o tocar. Reducimos nuestro concepto de realidad a aquello que se puede percibir por medio de los sentidos corporales, limitándonos de esta forma a nuestra naturaleza física, carnal, animal.
El ser humano es esencialmente espiritual, y esta condición hace que tenga la capacidad de percibir el mundo espiritual, pero a través de su espíritu, de su ser interior. El mundo espiritual esta moviéndose todo el tiempo, y esta influyendo directamente al mundo natural, ya que están conectados.
La raíz de todo lo que vemos tiene su origen en lo que no vemos. Es así, lo visible y tangible para el cuerpo, una manifestación de lo invisible y tangible para el espíritu.
Cuando hablo de lo invisible, en realidad no me refiero a que algo no se puede ver, más bien me refiero a que algo no se puede ver con los ojos naturales, pero que es totalmente visible a los ojos del espíritu.
La biblia dice que Dios es espíritu, y que para entender lo profundo del espíritu de Dios, es necesario que lo haga desde mi espíritu. La mente y la razón vienen recién a tratar de decodificar la inmensidad de la profundidad de Él, aunque claramente, ni el lenguaje ni los raciocinios alcanzan a expresar la experiencia espiritual con el Creador.
El artista, puede tomar la experiencia espiritual con Dios, como el leitmotiv de su obra. Esta decisión no lo convierte en un productor de arte religioso, traduciendo su conocimiento intelectual de Dios en "iconografías teológicas", sino que más bien lo puede llevar a producir su obra (de la disciplina que sea), a partir del testimonio que esta manifiesta de la experiencia de Jesucristo, compartiendo de esta forma su experiencia, con el espectador, logrando hacer que este experimente una porción de lo vivido por el artista/testigo espiritual.
Esta acción, de ver y hacer, hace que el artista se vuelva un testigo de lo espiritual, ya que la obra da testimonio de la experiencia con Dios. Esto no solo es interesante por la temática abordada en la obra, sino que también porque obliga al artista a moverse como un profeta, haciéndose cargo del contenido de su obra, entendiendo que ya no solo habla por él mismo, sino que esta haciendo parte a Dios de su re-presentación visual, sonora, literaria, o cual sea el formato.

En próximas entradas abordaré el problema de la Re-Presentación del arte del Espíritu.

Jacob´s Dream ó Israel´s Dream
técnica mixta
70x40x100cm
2014
Esta obra manifiesta la experiencia que tiene Jacob (patriarca bíblico), pero también hace alusión a experiencias espirituales que he tenido con Dios. La escalera representa este elemento que es capaz de unir dos dimensiones, y llevarnos más alto de lo que naturalmente conocemos.

SUGERENCIAS, DUDAS O ACOTACIONES A: ARTE.DAVAR@GMAIL.COM
 

jueves, 31 de octubre de 2013

Manifiesto del Arte Profético

En este manifiesto se expresan los principios que sostienen al arte profético, y que generan un marco espiritual para quien llame a su obra con este denominativo.
Creemos que el arte profético es la expresión y representación visual, sonora, objetual, sensorial y conceptual de la persona y de la voluntad de Jesucristo para un lugar y/o personas en un momento específico. Siendo así el arte profético no puede confiarse netamente al alma de un solo artista/profeta, dado a que el corazón de nadie es infalible e incorrupto en plenitud, siempre esta sujeto a ser pesado, y la Iglesia es la más indicada para hacerlo, pero siempre desde un entendimiento espiritual. 
Conforme a lo escrito en el libro de Apocalipsis (19:10) lo profético viene a dar testimonio de Jesucristo, por lo tanto viene a dar a conocer una Verdad específica, que se revela en el Espíritu, y que se manifiesta en lo natural a través de la obra, uniendo en esta, la voluntad del cielo con la tierra, haciendo que la obra toma el rasgo de acción o acto profético vigente.
Declaramos que el Arte Profético se fundamenta sobre el principio de la revelación, que se logra en los tiempos de adoración y de intimidad (contemplación) con Dios, situaciones en las que el artista debe percibir la realidad espiritual y la voluntad que Dios quiere que sea representada o presentada, a partir de esta realidad del Espíritu.
Creemos que el artista cumple la función de un profeta, el cual desde su propio espíritu puede percibir la mente y los pensamientos del Espíritu de Dios, sin la necesidad de bajar sus niveles de conciencia (estado de conciencia alterado) a través de drogas o estupefacientes. Debido a esto, la revelación que este manifieste debe procurar no contaminarla de ninguna manera, sino que más bien debe darle el énfasis correcto y de la manera correcta, para que la obra manifieste justicia.  
Siendo así, las estrategias artísticas son libres en el arte profético, sea cual sea la disciplina (pintura, escultura, sonidos, artes escénicas, literatura, danza, performance, narraciones, etc.), siempre y cuando sea desde una plataforma valórica, fundamentada en los principios bíblicos, y que no vayan contra estos.
                                                                                                                   31 de octubre de 2013
Ver video sobre Arte Profético
http://www.youtube.com/watch?v=4_YPKxhpPiY


viernes, 27 de septiembre de 2013

El arte desde lo Profético

El arte es en esencia profético. Un artista funcionará como profeta según la medida en que su arte este más relacionado a su ser espiritual, por lo cual percibirá de mejor manera el mundo espiritual, sea conciente de esto o no. Las notas anteriores a esta, hacen referencia a estos tres elementos que se conjugan en la obra de un artista, los visual, lo almático-ideológico y lo espiritual. Siempre están presente los tres pero en diferentes proporciones.
El artista es sensible a su entorno social y espiritual, y en es capaz de absorver lo que lo rodea, y expresarlo a través de su obra. Insisto, puede no ser plenamente consciente de que esta manifestando una realidad espiritual, pero sensibilidad lo lleva a hacer.

¿Que es lo profético?

Lo profético es basicamente manifestar de manera premeditada o no, una realidad espiritual. Esta realidad espiritual puede ser bastante amplia, dado a que puede abarcar desde lo macro, como un continente, naciones, ciudades, hasta lo micro, como una familia o la propia vida del profeta.
La Biblia dice que la esencia de lo profético es el dar testimonio de JesuCristo (Apoc. 19.11). Bajo esta concepción, podemos decir que el arte Profético es dar testimonio de como JesuCristo ve un algo, una temática, una persona, una ciudad, un país.
Todas las expresiones basadas en el conocimiento espiritual que no vienen a dar testimonio de JesuCristo, no pueden considerarse proféticas, aunque se este prediciendo algún acontecimiento futuro o que se yo, eso se puede considerar como hechicería o chamanismo. Es la versión torcida del arte profético en su estado puro.    
Finalmente el Arte Profético surge de una relación profundamente íntima con Dios, en la cual el artista recibe revelación de qué quiere Jesús. La etapa siguiente, es dar testimonio de lo que recibió en su espiritu a través de una representación sonora, visual, poética, performática, dramática, etc. La intimidad con el Creador permite al atista ser más creativo, y lo lleva a descontaminarse de las nociones intelectuales limitadas del hombre, para entrar en lo eterno y elevado de Él.


El Messiah de Handel´s, más conocido como "Aleluya", nació despues de un lar tiempo de ayuno y oración, en que el autor dijo: "Creo que he visto el cielo delante de mí, y también a Dios." Esta impresionante pieza musical la hizo solo en 23 días.
http://www.youtube.com/watch?v=RZoQTevmiaU